10 de agosto de 2008

extrañas ocupaciones

Afuera esta lloviendo. Adentro no. En una mesa cerca de la ventana una mujer observa las pequeñas gotas resbalarse por el vidrio hasta desaparecer de su campo visual. Cerca de ella , en una chimenea de opaco material, el sonido de chispas explotando le da al ambiente un título de "acogedor". A pesar del calor que produce, me tiemblan las piernas y mis manos estan congeladas. Las pongo alrededor de la taza, haber si con eso su color morado rojizo se transforma en un color mas "natural", o por lo menos poder ganar un poco de movilidad para asi tomar el lapiz y seguir escribiendo. La mujer hace lo mismo. Con la manga de su chaleco cubriendole sus pueriles manos, toma la taza y la eleva pausadamente llevandola hacia su boca. La abraza entre sus labios rojizos entreabiertos , y deja deslizar el turbio liquido cafesoso dentro de su boca. Suspira. Desde donde estoy sentado puedo sentir como su cuerpo se reconforta con ese sorbo de calurosa satisfaccion. Baja la taza y continua mirando el continuo suicidio de las desesperanzadas gotas. Piensa que su dia no podría ser mejor . Siempre ha amado la lluvia, y la sigue amando. El dia brilla en sus ojos de aguas claras . Ella brilla en el dia. Y claro, los idiotas como yo cuando nos encontramos frente a una mujer de este tipo nos quedamos mirandola , embobados por su maravillosa capacidad de admirarcion. Impresionados porque un simple detalle como un dia de lluvia pueda significar tanto para ella. Seguramente no irá al trabajo . "Los dias de lluvia son para quedarse en la casa". Seguramente piensa eso.

Las gotas siguen callendo por la ventana del cafe y ella no se mueve. El tiempo no es una preocupacion, solo la lluvia, que moja calles , autos y esos objetos que llevan las personas apuntando al cielo popularmente bautizados como "para aguas".

Mi taza esta vacía y ella aún no da señales de querer irse. Ha mirado a mi mesa un par de veces. Creo que tampoco iré a trabajar hoy. No creo que pueda quedarme con la duda de que es lo que espera esa mujer tan pacientemente sentada. Nos rodea un continuo sonido de platos y mozos caminando que se va atenuando a medida que avanza la mañana y la gente termina su desayuno para partir al trabajo. Estamos los dos solos. Porfin se levanta y toma su chaqueta . Se la pone y comienza a caminar hacia donde estoy sentado mirando fijamente el pequeño block que tengo bajo mis manos . Se siente en la silla de enfrente y me pregunta que es lo que escribo. Tiene los ojos mas claros de lo que pense. Siento que me amenaza con esa mirada tan directa. No se que responder realmente. Sería muy acelerado de mi parte decirle que estaba escribiendo sobre ella y su admiración por la lluvia. A lo mejor simplemente no le gusta la lluvia y es solo producto de mis estupidas suposiciones. Pero quien sabe. "Estoy escribiendo un informe para el trabajo". Idiota. " ¿Pero es que es acaso oidia un dia para ir trabajar? "me dice y corrobora mis suposiciones. " Por supuesto que no , pero es que es un trabajo muy importante que debo terminar esta semana". Imbecil. " Siempre los "debo"" - me responde - me gustaría que alguien me dijese algun día "oidia debo hacer lo que quiera"". Devo admitirlo , su respuesta me fascinó , y a la véz me dejo atónito . No sabía que decir . Me sentia estúpido por haber inventado aquella farsa tan grande.

Se quedo sentada de lado en la silla mirando hacia afuera, y yo no le dije nada, no pude decirle nada , solo le tomé la mano y sonreí ....




A lo mejor despierte algún dia , a lo mejor no.

6 comentarios:

quelqu'un dijo...

jajajaja imbecil...no era una adivinanza xD
cacha q me gusto la cosa q escribiste..de aonde es??
ya.. voy a ir a escuchar rbd altoque ajajajaja
chauu

quelqu'un dijo...

ajjaajjajaa ahh bueno sorry perdon por no cachar xD
parece q tu..comiste muy poca palta
jajajja...ya no se q escribir
adios (:
y tu anda a escuchar sixpack ;)

Clem dijo...

claro.. tal vez despiertes, o alomejor eso es tan parecido a un día de lluvia primero en los catorce asientos... luego en un colegio y para terminar en el color cafe tratando de entibiar nuestras manos con las tazas aguita de hiervas, hay una gran similitud en los hechos en todo caso, me senti casi en ese cafe exquisito, con esa lluvia exquisita, con esa compañía exquisita :)

Clem dijo...

y no, el amor no es una enfermedad, pero ella a veces cree que si lo es.

valentí dijo...

puedo sentir la lluvia desde esas líneas :) es como familiar en cierto sentido... como ameno.

y si pos, ahora mando yo. claro, así tiene que ser. hay que dejar de llorar un rato, y hacer llorar.

saludos matias :)

Clem dijo...

Datos personales

Matias Benavides
eeeee 16 años estudio en la Scuola italiana de valpo eee ...

shi shi shi
admite tu edad porfavor

El gato en la ventana

Uno de los gatos que vivió conmigo por algunos días se tiró por una ventana. Tuve que bajar a buscarlo y llevarlo de nuevo a la casa. Y unos días después me di cuenta de lo que pasaba. El gato, estaba parado en la misma ventana desde la que se tiró el otro día y miraba fijamente al organillero que se ponia cada tarde con su loro a tocar sus melodias a los mecanizados caminantes que por esos sectores circulaban en el día y, de vez en cuando, o sea cuando sentía que era el momento, hacia un movimiento como para lanzarse a disfrutar de la calle, que junto con la musica y los pequeños que se acercaban siempre terminaba convertido en una especie de remolino de jubilo y fascinasión.
Sé lo del organiero porque cuando se asomaba por otras ventanas desde las que no se veía se retiraba al instante. Ojalá no se quede esta vez , como pasa a veces con muchos, sólo mirando para siempre.