1 de diciembre de 2007

Conflictos en la vida

En la vida hay muchas cosas que te hacen feliz , las cosas que te gustan hacer, salir, correr, jugar , etc .... y también hay muchas cosas que te hacen sentir satisfecho y pleno , lo que no tiene ejemplos porque va con cada uno y son diferentes para cada tipo de personas ... Bueno lo que sucede es que los problemas que tenemos en la vida surgen cuando lo que nos hace feliz no coincide con lo que nos hace sentir pleno. Se encuentran intervenidos por algun agente externo que no permite que esas dos cosas se junten , y es ahí donde surgen los dramas( pah! dramah) , y las depresiones y los dias en que lo único que quieres es acostarte. Y la solución a todo estas situaciones incomodas esta en poder encontrar el equilibrio entre lo que nos hace felices y lo que nos hace sentirnos satisfechos , asi que todo depende de ustedes , de que sean capaces de encontrar ese equilibrio , y si lo logran me llaman para decirme que les funciono jeje ... no en verdad no me llamen porque se sentiran tan bkn que mejor disfrutenlo ... y suerte a todos ...

Las cosas que puede llegar a darse cuenta uno un día sábado en la tarde escuchando tool acostado en la alfombra :D

1 comentario:

fofi :O dijo...

el fofi que me salió filosófico :)
voy a poner en práctica eso que dices.
el dia viernes fue un día de dormir
y tal vez fue por lo que tu dices
no me e puesto a analizar las situaciones, tampoco quiero ...
ya oh... voi a ver el video
porque me gusto la knción es kmo AAAAAAA
yo me entiendo
y no me puedo koncentrar TENGO ke ver ese video
me gusta ver videos
ya shao fofi

El gato en la ventana

Uno de los gatos que vivió conmigo por algunos días se tiró por una ventana. Tuve que bajar a buscarlo y llevarlo de nuevo a la casa. Y unos días después me di cuenta de lo que pasaba. El gato, estaba parado en la misma ventana desde la que se tiró el otro día y miraba fijamente al organillero que se ponia cada tarde con su loro a tocar sus melodias a los mecanizados caminantes que por esos sectores circulaban en el día y, de vez en cuando, o sea cuando sentía que era el momento, hacia un movimiento como para lanzarse a disfrutar de la calle, que junto con la musica y los pequeños que se acercaban siempre terminaba convertido en una especie de remolino de jubilo y fascinasión.
Sé lo del organiero porque cuando se asomaba por otras ventanas desde las que no se veía se retiraba al instante. Ojalá no se quede esta vez , como pasa a veces con muchos, sólo mirando para siempre.